Sábado de los buenos para dos integrantes del Club BTT La Badana, con salida marcada en la zona de Justel para enfrentarse a una ruta que ya avisaba desde el nombre: “Justel y sus tachuelas”, y vaya si cumplió, porque desde el inicio salieron con ganas y buen ritmo, pero poco tardaron en aparecer las primeras rampas, sin apenas margen para calentar la ruta empezó a enseñar los dientes dejando claro que no iba a haber tregua, convirtiéndose en un continuo sube y baja de tachuelas cortas pero explosivas, pistas forestales exigentes y tramos donde había que medir muy bien las fuerzas, haciendo que cada subida fuera un esfuerzo serio y cada bajada un respiro demasiado corto, de esas rutas donde no encuentras ritmo y te obligan a gestionar cada pedalada, y así, con el paso de los kilómetros y el desnivel acumulado, ambos badaneros fueron regulando, tirando uno del otro en los momentos clave y apretando los dientes en las rampas más duras, manteniendo siempre ese espíritu de compañerismo que marca la diferencia cuando las piernas empiezan a fallar, hasta llegar a una parte final donde la fatiga ya era evidente, con subidas que se hacían eternas y el esfuerzo acumulado pasando factura, pero sacando carácter para completar una ruta de más de 40 kilómetros y más de 1.300 metros de desnivel, terminando con la satisfacción del trabajo bien hecho y la sensación de haber disfrutado de una jornada dura pero espectacular, de esas que dejan huella y que acaban con la frase que nunca falla: “ruta dura pero guapísima… hay que repetirla”.


